Para que el gel de baño y la cremita hidratante no estén tan fríos para nuestro bebé, cuando preparemos el agua del baño los podemos meter en la bañera.
De este
modo conseguiremos dos cosas: Una, que el bebé se entretenga con los botes que
flotan y dos, que tanto el gel como la crema se templen para cuando se lo
apliquemos al bebé.

